Líder que comunica la visión a su equipoón

Por Solange Garcés Aguilar

 ¡Qué desafiante y retador es liderar en tiempos complejos, de cambios y de incertidumbre.! ¿Y qué tal si asumiéramos que esto es lo nuevo natural y así va a ser? ¿Cuál es el nuevo significado que daríamos a las cosas? ¿Cuál sería la forma adecuada de actuar frente a esta nueva realidad?

Tal como señala un artículo de la revista Harvard Deusto escrito por Tomasso Canonici (2020) sobre liderar en tiempos de incertidumbre, las empresas que tengan éxito  serán aquellas con más capacidad de adaptación e innovación.

Entonces, los líderes conviven con esta realidad de cambios e incertidumbre que es la nueva constante del entorno de las empresas y los negocios. Charles Darwin ya nos enseñó sobre la adaptación al cambio en la teoría de la evolución de las especies. Por lo tanto, hay que ver el entorno como una oportunidad para desarrollar resiliencia, aprendizaje y crecimiento que nos haga ser mejores personas, mejores líderes capaces de afrontar los retos del presente y futuro.

«No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio» – Charles Darwin –

En el mismo artículo escrito por Canonici acerca de liderar en tiempos de incertidumbre, se cuenta que el ejército norteamericano fue uno de los primeros en comprender la necesidad de saber adaptarse a las circunstancias. Es decir, de convertir lo excepcional en el pan nuestro de cada día. Sus militares, en los años 90 acuñaron el acrónimo VUCA (volatilidad –volatility-, incertidumbre –uncertainty-, complejidad –complexity- y ambigüedad –ambiguity-) para redefinir  las nuevas condiciones de imprevisibilidad permanente en las que se vieron obligados a operar durante los conflictos armados de Irak y Afganistán. Su filosofía es sencilla: ¿para qué amargarse por algo que no podemos modificar?

En nuestros tiempos, Tony Robbins nos invita a enfrentar la adversidad a través de tres decisiones:

  1. Decidir en qué concentrarnos. Aquello en que nos concentramos, es lo que sentiremos.
  2. Decidir el significado que le damos a las cosas que nos suceden. ¿Significa algo positivo? ¿Significa algo negativo? ¿Se trata del fin de algo o se trata del inicio de algo nuevo? Según el significado que damos a las cosas, serán nuestros sentimientos, nuestras emociones y nuestra vida.
  3. Decidir qué vamos a hacer. A fin de cuentas, nuestro destino está determinado por lo que hacemos y por las decisiones que tomamos. Siempre podemos elegir qué hacer porque tenemos ese poder de elección que nos ha sido dado.

Entonces, hay que centrar la atención en lo que podemos controlar. Y lo que podemos controlar son nuestros pensamientos, el significado que damos a las cosas, a las situaciones, y la manera cómo reaccionamos y las elecciones que hacemos.

Me parece que esta manera de pensar, separando y poniendo en perspectiva las cosas, nos permite hacer frente a lo incierto y a las adversidades del entorno de una manera más práctica, lógica y simple.

El ejercicio de liderar o liderazgo entendido como la capacidad de mover masas, de mover voluntades, entraña un gran poder y por tanto, una gran responsabilidad. Eso no quiere decir que los líderes no se equivocan. Los líderes son personas de carne y hueso, que pueden cometer errores. Y desde su liderazgo ético tienen como finalidad el ser humano. Por lo tanto, procuran que sus decisiones sean informadas, basadas en datos y con el menor margen de error posible. Y así mismo, motivan este comportamiento en los miembros de su equipo como parte de su cultura organizacional.

«There are only two ways to influence human behavior: you can manipulate it or you can inspire it» – «Solo hay dos formas de influir en el comportamiento humano: puedes manipularlo o puedes inspirarlo». – Simon Sinek

Esta nueva realidad de cambios e incertidumbre ofrece oportunidades a los líderes para desarrollar sus capacidades y las de su equipo y llevarlas a un siguiente nivel, de expandirse, de estar en alerta y en continuo aprendizaje, y crecer. Y en palabras de un dilecto amigo: “tener mente abierta”.

Particularmente, reconozco la importancia de la lectura en el ejercicio de liderar o liderazgo.  ¡Qué importante es tener líderes que leen! Es una forma práctica y sencilla de estar informados de lo que ocurre a su alrededor y adquirir conocimiento y habilidades para hacer frente a los desafíos del día a día. Porque la lectura abre nuestra mente a nuevas ideas, a nuevas formas de pensar y esas nuevas formas de pensar se traducen en nuevas versiones de nosotros mismos. Por otro lado, como lo dijo James Clear, autor de Atomic Habit, en una entrevista, el hábito de leer libros nos permite encontrar soluciones a los problemas. Yo añadiría además, que el hábito de leer nos permite desarrollar un instinto y una sensibilidad para identificar oportunidades donde nadie las ve.

Harry S. Truman dijo, “Not All Readers Are Leaders, But All Leaders Are Readers” – No todos los lectores son líderes, pero todos los líderes son lectores.

 

¡Gracias por leer! Cuéntame qué tal te ha parecido este tema. Si tienes algún aporte que quieras hacer, te invito a que iniciemos la conversación. ¡Me encantaría leerlo!  

¡Que sigas aprendiendo! ¡Que sigas creciendo! y ¡Que sigas creando!

Hasta la próxima. ¡Ciao!

 

Crédito de la imagen: Freepik.

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